Visibilidad Emprendedora: ¿qué puedo hacer para cuidarme?

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Visibilidad Emprendedora: ¿qué puedo hacer para cuidarme?

Un martes más te traigo una nueva entrega de Visibilidad Emprendedora, la iniciativa con la que este mes de noviembre me propuse inspirarte e invitarte a la reflexión sobre el emprendimiento. Hoy hablamos de algo que no siempre tenemos en cuenta pero que no por eso es menos importante: el autocuidado, cuidarme para poder emprender desde el bienestar y el equilibro.

Y con este temazo del que, si me sigues hace un tiempo ya lo sabes, soy fan absoluta, nos despedimos por el momento de Visibilidad Emprendedora y de las 10 fantásticas mujeres que nos han acompañado a lo largo de estas semanas a reflexionar, compartir e inspirarnos con sus historias y experiencias. No quiero continuar sin antes darte las gracias por tu apoyo y por la súper acogida que ha tenido la iniciativa, estoy muy contenta y agradecida por todo vuestro cariño.

¿Por qué decidí terminar Visibilidad Emprendedora hablando del autocuidado y de como cuidarse? Porque a menudo me encuentro que en el camino por encontrar el equilibrio y de hacer crecer nuestros negocios nos olvidamos de nosotras mismas. Pero la realidad es que, si tu no estás bien, difícilmente vas a conseguir que el resto de lo que te rodea funcione como quieras. Porque sin espacio para ti difícilmente podrás escucharte y saber qué quieres, que es lo más importante o como quieres hacer las cosas.

Cuando emprendemos somos el centro de nuestro negocio en gran parte de las ocasiones y eso demandas muchísima energía por nuestra parte. Por eso les hemos preguntado por sus rutinas, gestos o mantras que usan para cuidar de si mismas. ¿Qué haces para cuidarte? ¿Qué sientes que es importante para ti para cuidar de ti misma? Y esto es lo que nos han contado:

“El fin de semana era y es como mi hora sagrada. Me parece que es fundamental darte tiempo de descanso”

Sobre todo, descansar bien. Soy una persona de mañanas, digamos que mis horas de genio están por la mañana y es un tiempo muy intenso que dedico a crear mucho contenido, no sólo para mí sino también para mis clientes. Además no es la mañana en plan cuando sale el sol, es la mañana cuando yo me despierto. Entonces, si yo me despierto a las 8, empiezo a aprovechar la mañana a las 8, si me despierto a las 5, empiezo a aprovechar la mañana a la 5. Cuando me di cuenta de eso decidí que prefería ser una persona de mañanas, aunque eso me implique acostarme quizá un poco más temprano.

Pero sí que es verdad que algo que no perdono jamás es dormir 7 horas tranquilamente, y sino 8. No digo 8 porque me da un poco de vergüenza. Ya me estoy imaginando a una muy buena amiga que siempre me dice marmota porque siempre digo que yo necesito dormir mis 8 horas. Pero realmente es así, a me ayuda muchísimo tener esas horas de sueño, afortunadamente. Luego dicen que con la edad ya vas perdiendo esa capacidad de dormir tanto, pero yo de momento la voy a aprovechar a tope. Prefiero levantarme muy temprano, me levanto 5.15h/5.30h, y prefiero aprovechar ahí esas horas de genio.

Es verdad que al principio yo decía “ostras, son las 7 de la tarde y estoy aquí calentando la silla”. Con esa ansía de creer que si no estás haciendo cosas tu negocio se va a caer por el balcón y ya no vas a tener negocio al que acudir al día siguiente. Pero después prioricé y dije, vale Lorena, te vas a levantar antes, pero tú vas a dejar también antes de trabajar. Y, sobre todo, si ves que estás procrastinando, que no estás siendo productiva, que no estás avanzando, que eso que estás haciendo no te está llevando a nada, lo mejor es que te levantes y desconectes. Desconecto desde dándome una vuelta hasta saliendo a caminar, leyendo un libro, viendo una serie, lo que sea, pero desconectar.

Y también una cosa, que eso sí que lo hice desde el principio, me puse una línea roja los viernes por la tarde. Sábado y domingo es muy raro que aparezca, que cree contenido, que conteste un email a alguien porque no me gusta. El fin de semana es para mí, como mucho el domingo por la tarde me dedico a organizarme cosas para la semana. Pero no me gusta trabajar también en fin de semana, trabajar los 7 días. Y eso además lo llevo haciendo desde el principio, creo que lo tengo interiorizado, es un hábito que no he tenido que forzar. Es verdad que yo al principio podía estar horas y horas y horas en un día de diario, pero el fin de semana era como mi hora sagrada.

A mí me parece que eso es fundamental, darte tiempo de descanso. Porque tú le estás exigiendo en un momento inicial mucho a tu cuerpo. Le estás exigiendo que esté muchas horas sentado, que esté muchas horas concentrado, te estás levantando quizás antes de lo que te levantabas o estás comiendo peor, o lo que sea. Tú le estás exigiendo a tu cuerpo un rendimiento que si luego no lo descansas para recuperar es muy difícil. Entonces, yo creo que es eso, descanso por la noche y descanso el fin de semana, a mi es lo que mejor me ha funcionado.

También beber agua, que parece que no, pero a mí se me olvidaba beber agua. Me descargué una aplicación, que era una plantita, y entonces bebes agua y riegas la plantita, y entonces yo veía mi plantita feliz y ya me motivaba para beber agua. Tu mente no escucha la sed. Al principio, yo tenía como muchos dolores de cabeza y te pones a leer y es porque tu cuerpo necesita hidratación. Tte manda una señal, no le haces caso, la siguiente señal que te manda es una jaqueca, y bueno lo del agua sí que es muy importante. Cosas así, ya que le estás exigiendo tanto al cuerpo internar cuidarlo un poco.

“Ahora prefiero renunciar, decir que no, y no pasa nada”

Emprendí porque quise apostar por mi salud y mi bienestar. Mi salud y mi felicidad son innegociables, por eso algo que he tenido claro desde el principio era que no me quería descuidar, que estaba haciendo todo esto para mí salud. Siempre lo he tenido muy claro y nunca he dejado de comer saludable. Al contrario, como mi proyecto ha ido de la mano del comer saludable siempre ha estado en mí, siempre he estado haciendo deporte desde entonces. Como máximo al principio trabajaba muchísimo más. Trabajaba de lunes a domingo, pero yo no lo vivía mal, estaba apasionada, llenaba mi vida. Luego empecé a tener una pareja y vi que tenía que equilibrar, quería pasar tiempo con él y no trabajar tantas horas. Siempre supe ver mis límites, porque si no las clientas te pedirían hacer consulta los domingos, o sábados, porque es el día que no tienen trabajo.

Si que es verdad que en un momento me pude ver sobrepasada de trabajo porque vino el éxito muy rápido. Hubo un boom de los detox, los batidos verdes y la alimentación saludable y me encontraron a mí allí: libro, proyectos, colaboraciones y demás. La recuerdo como una etapa que, por las noches, cuando terminaba de trabajar sobre las 22h, habiendo parado para cenar pronto, me iba a pasear por Barcelona y recuerdo que pensaba es mucho trabajo, te estás quemando. Pero desde hace ya 3 años y medio, que me enamoré de mi pareja actual y valoré muchísimo mi vida familiar y personal, el trabajo a no era lo único que me llenaba y tuve muy claro que mi vida personal iba a ser lo primero.

Mi mantra es que no quiero estrés en mi vida profesional y por eso renuncio a proyectos. Digo que no, llegué a tener mucho más equilibrio y trabajar mucho menos. Pero claro, también tienes que aprender a renunciar a cosas, eso a mí antes me costaba más, porque desde la ilusión decía a todo que sí. Cada vez más, he aplicado el minimalismo en mi vida. Y entonces me he dado cuenta de que desde el minimalismo encuentro mucho más la paz, el bienestar, la calma, siento menos caos en mi vida, y puedo estar más centrada, estoy más en paz conmigo misma. Ahora prefiero renunciar, decir que no, y no pasa nada.

Decir no sin pasarlo mal ha sido un gran aprendizaje, sin estar pensado “ay, he dicho que no, me estaré perdiendo algo, perderé una oportunidad, etc.”. Poniendo mis límites y mis normas, que es algo que también he tenido que aprender: la autoescucha, el autocuidado y poder parar, sentirlo, antes que decir que sí rápidamente. Y tampoco todo es si o no, también puedo decir sí, pero con estas condiciones. Poner prioridades, ese autocuidado más espiritual, más holístico, más suave conmigo misma. Ir desmontando esa parte más de arquetipo de la guerrera. Porque vale, ¿dónde está el placer? ¿Y el no hacer? ¿Y el simplemente disfrutar? También necesito el arquetipo de la musa, de la diva, momentos de placer, y la sabia, la espiritual. Por eso también hace unos meses, casi un año, que decidí parar, dejarlo todo y poder también activar los otros arquetipos. Abrazo la ciclicidad, la ciclicidad de la vida, voy de un arquetipo a otro, y activo uno u otro según lo que necesito.

Empiezo el día cultivando y activando mi sabia espiritual, meditando para mí, sin abrir el ordenador lo primero y empezar a contestar emails. Ahora no contesto emails cada día y menos por la mañana a primera hora. Soy una persona que me levanto muy pronto por la mañana y muy activa y siempre he pensado: “aprovecha ese momento de activación para empezar a contestar emails y demás”. Y estaba muy bien, pero me he dado cuenta de que luego me quedaba en ese arquetipo todo el día, y no, quiero hacerlo desde otro lugar. Ahora escribo, que ya es como para mí una mezcla, y voy en cada momento del día activando y desactivando los diferentes arquetipos que hay en mí y en cada mujer. Me ha ayudado conocer estos arquetipos, conocer mi carta natal, conocer mi ciclicidad, ver en qué etapa del mes estoy más creativa. Adaptar a mi vida a mis ciclos menstruales ha sido uno de los aprendizajes de los últimos tiempos.

“Como todo lo que es estándar lo hago mal la única cosa en la que sí me esfuerzo mucho es en estar muy conectada conmigo”

Bueno, aquí me has pillado, porque me cuido muy poco. Recomiendo tener unos patrones de sueños maravillosos, yo no los tengo; recomiendo tener una alimentación súper saludable, mi alimentación es como los ojos del guadiana, ahora voy ahora vengo, ahora me cuido mucho y ahora empiezo a comer a las 5 de la tarde y no he tomado nada desde muy pronto a la mañana.

Pero sí que puedo decir cómo me cuido yo. Como todo lo que es estándar lo hago mal (no hago deporte, como mal, duermo mal) porque directamente no lo hago y no tengo buenas rutinas, la única cosa en la que sí me esfuerzo mucho es en estar muy conectada conmigo. A temporadas lo hago a través de una rutina, otras temporadas de manera más anárquica, pero estoy muy conectada conmigo porque me ayuda a estar lúcida, me ayuda a no perder mi foco de porque estoy aquí y porque estoy haciendo esto y por lo tanto puedo priorizar muy bien y me ayuda a relativizar muchísimo. Si estoy conectada conmigo y sé cuál es mi prioridad, y a lo mejor es una prioridad familiar, me perdono muy fácilmente que bueno, no he escrito los 2 artículos maravillosos que tendría que haber escrito este mes, me perdono que he dilatado no sé qué cosa, me perdono si no he vendido.

También es verdad, no lo utilizo nunca como excusa. No es una excusa, yo soy muy de acción, muy proactiva, pero estoy muy conectada conmigo, con mis emociones. Me ha costado muchísimo, este fue mi gran reto, soy muy analítica, muy intelectual y mental, y fue un trabajo titánico, aún estoy en ello. Pero la reconexión interior para mí es el mejor cuidado.

Ser fiel siempre a ti misma, a tus prioridades, perdonarte, ser compasiva y tener poco apego a las cosas y, sobre todo, escucharte a ti. Yo odio, y además mis clientas lo saben perfectamente, que “no toca hacer nada”, hay un camino, pero cada uno encentra el suyo y allí está la gracia. No te martirices si no has hecho esto, vamos a hacer otra cosa. O no te martirices si a ti no te gusta vender de tal manera, vamos a buscar tu propia fórmula. Estar conectada contigo es la mejor manera de cuidarte.

“Me encanta leer de todo, de mi profesión y también de otras cosas porque siento que es algo que nutre todos los sentidos”

Para mi es un poco aplicarme mi propio “cuento”, de muchas cosas que recomiendo en la consulta. Pero básicamente el deporte para mi es sagrado. Son 3 días a la semana de deporte y no lo toco, para mi es básico para mi equilibrio mental y físico. Luego la alimentación es super importante para mí, como me nutro desde lo que como, para mi es básico para tener claridad mental y poder estar bien para poder atender a estar personas, para no tener una energía que no es la correcta ni una claridad mental que no es la correcta.

Después uso mucho la meditación, para mi es la base. Intento meditar ratitos cortos cada día al menos 1 o 2 veces por día, 10 o 5 minutitos para mi es super importante. También el yoga es una herramienta que me ha acompañado siempre y últimamente no lo practico tanto, pero está ahí siempre que lo necesito.

Luego para mí es super importante la lectura, me encanta leer y leer de todo, de mi profesión y también de otras cosas porque siento que es algo que nutre todos los sentidos, que te abre la mente, que nutre muchísimo y eso también te ayuda a aportar. Y aparte de eso me gusta muchísimo el tema de la productividad personal, que he conocido hace no tanto. Por ejemplo, trabajo muchísimo con bloques de tiempo, agendar por ejemplo el contestar emails y hacerlo en solo momentos concretos del día, o los WhatsApp, o lo que sea, intentar dejar momentos en el día de descanso y hacer una sola cosa a la vez.

Éstas son las cosas que me ayudan además de la naturaleza. Vivo muy cerca del bosque y para mi salir al bosque con mis perros es algo que me equilibra, que me ayuda mucho.

“A diario me marco las horas que voy a trabajar, pero también las que voy a descansar”

Para mí el autocuidado es algo como primordial, es como uno de mis ejes porque siempre he pensado que, si yo no estoy bien conmigo misma, tampoco puedo dar a los demás lo que necesitan, y dentro de éste los demás esta mi proyecto que al final trabajo con personas, por lo que para mí es super importante. A diario me marco las horas que voy a trabajar, pero también las que voy a descansar.

Si que es verdad que a veces el descanso no es real, porque tu mente esta super activa, pero cuando me doy cuenta de esto es cuando digo: vamos a hacer algo para dejar de trabajar mentalmente, porque no estoy, no son mis horas de trabajo, pero estoy trabajando a nivel del cerebro. Por lo tanto, tomo consciencia de esto y de las acciones que necesito hacer para conectar con el ahora y dejar el trabajo.

Otra cosa es que yo en mi trabajo por suerte tengo que trabajar fines de semana, pero luego me da la posibilidad de entre semana relajarme más y decidir cómo me monto yo los horarios, e intento respetar no pasarme de 8 horas al día, hasta aquí sí, más ya no. Eso es para mí muy importante, marcarme horarios.

Parecerá como raro porque soy profesora de yoga, pero una de las cosas que me gusta hacer cuando descanso es autopractica porque es un momento que conecto mucho conmigo misma, noto las tensiones que hay en mi cuerpo, en mi mente, en mi ser emocional también. Para mí es un momento de conexión absoluta.

Pero también hay más cosas más allá de eso que me encantan y por ejemplo me encanta pasar la tarde cocinando, solo cocinando o escuchar música o irme con mis amigas. Hay un montón de cosas que me gustan en realidad y que me conectan conmigo, que me anclan, que al final es lo que necesito en esos momentos, dejar la parte laboral y anclarme a mi ser.

Y eso intento también meditando. Me gusta meditar y me tomo siempre mínimo 10 minutos al día para ello, especialmente en los días en los que veo que tengo una agenda super apretada. Ese día es el que me reservo seguro un ratito para sentarme, respirar y sentir mi respiración, que también te conecta mucho. En esos días es cuando menos los priorizamos y como para mi es muy importante hacerme el horario, en ese horario digo va, aquí pongo este tiempo para mí.

“Para cuidarme me he apuntado a un mentoring, eso también es cuidarme un montón”

Cuidarme y priorizarme es algo que quiero hacer más. Es algo que tengo que hacer. Yo solo hago para mí, los trayectos en bici cuando vengo (al trabajo) o escribir, darme permiso para ponerme escribir. Me refiero que yo tengo un diario que es el diario de la oficina, de la guarida secreta, que uso cuando me pongo uo ¿qué pasa? Entonces me pongo a escribir, me doy el permiso. Si hay días que escribo un montón, pues escribo un montón, y al siguiente quizás nada.

Lo que sí es verdad es que tengo como objetivo incluir el yoga en mi horario laboral. No sé cuándo va a ser, pero va a ser. Porque en mi caso yo a las 16h soy madre, se ha acabado ya mi jornada laboral. Entonces tengo que hacerlo todo antes de las 16h. Aun así, es verdad, los martes voy a danza libre. Que es un baile energético y eso me ayuda muchísimo, pero es insuficiente.

Para cuidarme también me he apuntado a un mentoring. Eso también es cuidarme un montón. Porque cuidado, mujer orquestra, cuando estás enamorada en esa primera fase tú puedes con todo, te parece todo facilísimo, pero después… cuando dices vale, te has liberado, ¿y ahora qué? ¿Qué vas a hacer? ¿Cómo lo vas a hacer? ¿A dónde quieres llegar? ¿Tu propósito, tu objetivo, tu misión como lo vas a materializar? Y allí dices, vale, tengo carencias.

Somos súper afortunadas, porque hay mujeres que nos podemos ayudar y nos ayudamos. Yo eso lo tengo clarísimo. No es la primera vez que emprendo, esto es verdad, entonces esta vez tuve claro que no iba a ser un emprendimiento del DIY. Entonces ¿yo sé hacer esto? Pues hago esto. Necesito profesionales que me acompañen en otros aspectos, allí están, se cogen. “Es que no tengo dinero”, ¿pero tienes tiempo? Sí. En vez de dedicar este tiempo a hacer un mega curso, una súper promesa, por ejemplo, voy a aprender a hacer una shop online porque no tengo dinero. ¿Pero tienes tiempo? Pues ese tiempo lo inviertes en lo que a ti se te da bien y luego ese dinero se lo das a la otra para que haga lo que sé le da bien. Yo en esto soy súper radical. A mí eso de… “es que tienes que saber hacer de todo” mal, mal, mal, mal… es que te vas a perder allí

“Para cuidarme lo que he hecho recientemente es quitarme las notificaciones del móvil”

Cuidarme es algo también reciente. Estos meses estoy aprendiendo a emprender mejor. Para cuidarme lo que he hecho recientemente es quitarme las notificaciones porque teniendo las notificaciones tenía la excusa de es trabajo. Entonces estas con alguien, es decir fuera de tu trabajo o en una reunión de trabajo, y estas conectado, tu energía está en el exterior. Recibir una notificación, una cosa que es de trabajo pues ya te altera porque te hace mirar o pensar en otra cosa. Aunque sea un email que están aceptando, que es algo positivo, o un mensaje o lo que sea, pues pienso que me altera, altera el flujo de mi energía. Entonces eso a mí no me funcionó. Intento dejar el móvil fuera cuando voy a dormir.

Y también la meditación. La meditación me está cambiando la vida. Es respetarme, escucharte más realmente y dejar el “tengo que” por el “fluyo ahora por ejemplo leyendo”. Que a lo mejor estas leyendo algo que está relacionado con tu trabajo o con tu crecimiento profesional o con lo que sea, pero lo que estás haciendo, hacerlo… es el “mindfulness” famoso. Intentar respetarme a mí.

“Estoy incorporando la meditación cuando no lo necesito para no necesitarlo”

Deporte, sé que es un topicazo, pero es verdad que la semana que no hago deporte estoy peor y además mi cuerpo es una máquina de alerta brutal porque enseguida tengo alergias, dolores de cabeza y es automático. La semana que hago deporte mi vida va mejor, todo va mejor.

También estoy incorporando la práctica de la meditación. Es verdad que antes meditaba, me tomaba estos minutos de silencio absoluto, lo hacía, pero de forma bastante desordenada, cuando lo necesitaba. Y creo que lo que estoy haciendo ahora es incorporarlo cuando no lo necesito para no necesitarlo. Básicamente estás dos claves me van muy bien.

Además, sigo yendo a terapia. Para mí ir a terapia es un punto básico, me ayuda a ordenar lo que soy incapaz de ordenar sola, a encontrarme cuando no soy capaz de encontrarme sola. Y luego, pido mucha ayuda, tengo profesionales siempre cerca de mí que me ayudan en algunos aspectos. Tú me ayudaste en algún momento, Txell Costa me ayudó en un momento, Tania Lasanta me ayudó en otro momento, o sea, siempre que tengo la sensación de “esto yo sola no puedo”, ¿porque lo tengo que hacer sola si hay alguien que me pude ayudar a transitar eso, a encontrarme con esa respuesta que igual yo sola no puedo? Siempre que tengo la sensación de que yo sola no voy a poder recurro a alguien que me pueda ayudar.

Y ahora ya, consejazo de amiga total. Siempre me reía de la gente que hacía un lanzamiento y se asustaba, pensaba ¿qué les pasa? Si está tan claro que les va a ir bien, porque lo dudan. Dudan, y ahora lo veo en primera persona, dudan por el miedo a fallar, a fallarse, a no ser esa perfección absoluta. Y vivirlo en primera persona ha sido interesante. No hubiera sido igual si no hubiera tenido esa sesión contigo que me ayudo también a poner calendario, de hecho, no lo hubiera ejecutado jamás en la vida, ese miedo me hubiera parado de todas, todas. O Tania, que me está ayudando en todo esto y la semana pasada me hizo un vídeo que fue… ¡ah! Era sobre esto, venga, ya está.

Sola no hubiera podido, pero cuando te rodeas de gente que te sostiene en algunos momentos es maravilloso. Porque no hay que hacerlo todo sola, que es la gran mentira que nos hemos creído, que esto va de hacer sola, y no. Esto va de hacerlo con gente, durante un rato igual sí que lo tienes que hacerlo sola, pero esto va de que te apoyes en aquellos que confías para que te ayuden en algunas cosas.

“Para mí la sociabilidad es un valor muy importante en mi vida y una necesidad, si me olvido de esto yo sé que no funciono”

Que emprender implique un montón de roles diferentes también me gusta, me ha hecho aprender muchas cosas. He aprendido temas pues más tecnológicos que yo pensaba que no iban conmigo y al final voy haciendo. Me ha gustado, pero sí que es verdad que en algunos momentos necesito saber hasta dónde llego y quien más me puede ayudar. Y esto a veces da un poco de miedo cuando ves que emprender quiere decir también invertir, pero también he aprendido que sin inversión no hay crecimiento. Saber hasta dónde llego yo y quien más me ayuda para poder cuidarme y también poder tener un crecimiento estratégico y orgánico.

Sino, con tantos roles, tanta tecnología y redes y todo, a veces se me despierta un miedo de ¿estoy transmitiendo realmente el mensaje que quiero transmitir? Porque tengo que hacer tantas cosas, y están fácil poner en instagram “sé feliz”, que no es lo que yo quiero transmitir. Realmente lo que yo quiero transmitir es, somos vulnerables, a veces todo es muy injusto, pero bueno, como podemos crear nuestra propia vida y nuestras propias relaciones.

Y para poder hacer bien esto también veo que tengo que ponerme límites, como te decía, en mi autocuidado. Para mí esto significa sobre todo no aislarme a trabajar sino crear grupos dentro del emprendimiento y también fuera, mis relaciones más allá de la psicología y más allá también del emprender. Y para mí es un autocuidado. Si que es verdad que estar en contacto conmigo misma en cada momento creo que tengo que darme un autocuidado diferente. Como rutinas estables pues la alimentación, el descanso, sobre todo, y el ejercicio, ejercicio al aire libre son una medicina más que una rutina. Pero además esta sensación de círculos sociales.

Como para mí la sociabilidad es un valor muy importante en mi vida y una necesidad, si me olvido de esto yo sé que no funciono. Así que me reviso al momento y a veces pues necesitaré parar, respirar, meditar o practicar mindfulness, otros momentos una copa de vino conmigo misma y otros momentos pues desmelenarme porque de vez en cuando a todos nos viene bien.  Creo que esta parte de ser versátil en emprender también te hace ser versátil en otras relaciones en tu vida y la relación contigo la primera.

«Es imprescindible sentirme acompañada y apoyada por mi tribu de mujeres emprendedoras, sin ellas esto sería muchísimo más difícil”

Esto sí que es un aprendizaje muy grande que me ha dado el hecho de emprender, porque yo tengo o he tenido mucha capacidad de olvidarme de mi, y al principio sí que la cosa funciona, pero hay un momento que te derrumbas, físicamente, emocionalmente, y luego pues claro, nada avanza. Cuando tú eres el corazón del negocio, de la empresa, del proyecto, si tú no cuidas al corazón nada funciona. Este aprendizaje sí que me lo llevo.

¿Y qué hago? Pues básicamente, para que todo funcioné bien, en mi caso necesito estar mucho en mi eje, en mi centro, y para ello cada mañana, cada noche, hago un ratito de meditación, de visualizaciones y de agradecimientos, y esto me sitúa como en un lugar muy de silencio y muy libre de cargas que sobran completamente.

En segundo lugar, es para mí imprescindible sentirme acompañada y que formo parte y apoyada por mi tribu de mujeres emprendedoras, sin ellas esto sería muchísimo más difícil, de hecho, no sé si valdría la pena, porque en sí mismo, el sentirte parte de esto ya vale la pena. Y obviamente sin ellas todo esto sería mucho menos divertido. Entonces, el hecho de compartir camino para mí es imprescindible, obviamente en un grupo totalmente de confianza y sin juicio alguno.

Y, en tercer lugar, desconectar y descansar, básicamente. Y tener esto casi casi como obligación, el hecho de desconectar, apagar el ordenador, apagar el móvil y descansar, imprescindible. 

Estas son sus historias y relaciones con el autocuidado que, como ves, es algo único que se adapta a cada persona, momento y emociones. Espero que te hayan gustado y, sobre todo, que te inspiren a buscar tus propias fórmulas y momentos para cuidar de ti.

¿Compartes sus rutinas de cuidado? ¿Qué te han parecido sus reflexiones? ¿Algo que te haya gustado especialmente? Me encantará leerte en comentarios, en las redes o en mi email, como cada semana.

Por cierto, por si te lo has perdido, hemos hablado de sus historias e inicios en el emprendimiento y de lo que es para ellas lo mejor y lo peor de emprender. Pero también hemos tenido tiempo para hablar de autoconocimiento y aprendizajes, así como de miedos, creencias limitantes y los principales retos a superar en el camino del emprendimiento. Así que si te has perdido algún artículo recuperarlo porque, de verdad, todos valen muchísimo la pena.

Un abrazo enorme y mil gracias por tu apoyo durante estas semanas.

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