Y tener el control de tu vida

3 cosas que puedes hacer para empezar bien el día

Y tener el control de tu vida

Durante mucho tiempo fui de esas personas que se levantan tarde y mal (muy mal). La realidad es que soy persona de noche. Sin duda es el momento del día dónde estoy más creativa y mis grandes ideas siempre han sido por la tarde-noche. Además, estudié casi toda la carrera en horario de tarde y salir del bucle fue difícil. Por las mañanas me cuesta arrancar y a mi cerebro unas cuántas horas despertarse, así que nunca han sido mis mejores horas del día. Pero hace unos años descubrí que no podía culpar a mis ritmos circadianos y resignarme sin más, sino que yo también era responsable de la situación y podía hacer cosas para cambiarla y empezar a despertar mejor, de buen humor. Así que, si te interesa, sigue leyendo y te cuento más.  

Por favor, quiero dormir 5 minutos más

Como te contaba, hace unos años mis días siempre empezaban con el mismo mantra: por favor, quiero dormir 5 minutos más. Seguido de un aplazar alarma que salía de mi en modo automático y volver a taparme para soñar unos minutos más. ¡Horror! Las sábanas me atrapaban y siempre acababa levantándome mucho más tarde de lo que quería, empezando mi día a toda a prisa y sin tiempo casi ni para respirar. Olvidarme las llaves, el tupper o cualquier cosa necesaria para mi supervivencia era una constante. Sentía que no controlaba mis días y que todo se me resistía.

Si me sigues desde hace un tiempo, quizás ya sabes que desde pequeña he tenido problemas de insomnio y de conciliación del sueño. Así que durante una de mis crisis de insomnio y de 4 días sin apenas dormir decidí buscar alternativas y soluciones que pasaran por cambios de hábitos (porqué, la verdad, todo lo demás ya lo había probado antes). Así fue como me tope con el libro Dormir, de Nick Littlehales, coach del sueño de la élite del deporte, que cambio mi paradigma sobre el sueño para siempre. Y, de rebote, también cambio mis mañanas.

Mi salvación, las rutinas antes y después de dormir

El libro es realmente completo, y a parte de permitirme reconciliarme conmigo misma y mi forma de dormir, una de las cosas que más me ayudo fue sin duda incorporar rutinas antes y después de dormir. Preparar a mi cuerpo para el sueño y prepararlo para despertar significo, al fin y al cabo, tener cada día un tiempo para mí. Bajar el ritmo y conectar mucho más con lo que de verdad necesitaba. Una oportunidad para redefinir mis prioridades.

Para empezar bien el día tener una rutina de mañana fue como un bálsamo que no sólo cambio mis días, me cambio a mí. Mejoro mi humor, mis ganas, mi energía. Lo que propone Nick Littlehales en el libro es trabajar en ciclos de 90 minutos, por lo que recomienda también un ciclo de 90 minutos para despertar o rutina de postsueño, en la incluye la vuelta progresiva a la tecnología, el ejercicio, etc.

El autor asegura que esta rutina: “Te ayudará a pasar del estado dormido a un estado de vigilia completa, de modo que puedas gestionar tu día de forma positiva, e incluso te colocará en el mejor estado posible para cuando te vayas a dormir por la noche”.

Nick Littlehales en Dormir

Siguiendo con esta idea y sus consejos, con el tiempo he ido transformando mis días. Quien se lo diría a mi yo de hace unos años, pero ahora soy capaz de levantarme a las seis de la mañana, hacer mi pequeña rutina e irme al gimnasio. ¡Increíble! Es verdad que no siempre dedico el mismo tiempo a despertarme, a veces no tengo 90 minutos ni puedo ir al gimnasio, pero sí que hay 3 cosas que no pueden faltar en mi despertar para que el día funcione.

3 cosas que puedes hacer al levantarte para empezar bien el día

Son 3 cosas que puedo hacer esté donde esté y que he comprobado que cambian por completo mi forma de afrontar el día. Son sólo 30 minutos lo que necesito para hacerlo todo, pero sin duda, prefiero dormir 30 minutos menos a empezar mi día sin ellas.

En primer lugar, cuidarme. Dedicarme un pequeño momento de cuidado que en mi caso significa lavarme la cara con un jabón especial para mi piel, aplicar agua de rosas y lavarme los dientes. Esto es lo que hago nada más levantarme y mando un mensaje muy claro a mi cerebro, mi prioridad soy yo y quiero cuidarme.

La segunda cosa que nunca falta es moverme y estirar los músculos. A veces hago un poco de yoga, con algunas vueltas de saludo al sol o, si tengo menos tiempo, unos pequeños estiramientos, especialmente para la espalda y las cervicales que son las zonas donde más se acumula el estrés. Así empiezo a despertar mi cuerpo con mimo, de una forma suave, y con gestos que sé que le hacen sentir mejor.

Y, por último, escribir. Tomarme unos minutos para escribir mientras bebo un buen vaso de agua es algo que me encanta. Antes de escribir conecto con mi respiración y con las sensaciones de mi cuerpo y me gusta escribir sobre ello. Sobre como me siento, como he dormido, algo que me preocupa, la intención que quiero ponerle a mi día o lo que necesito para sentirme mejor. No tengo un tema definido, pero aprovecho estos minutos para conectar conmigo y dejarlo por escrito antes de afrontar un nuevo día.

Y a ti ¿qué te hace sentir bien?

Si eres de las que se levanta tarde y mal, como me pasaba a mí, te animo a probar con estas tres ideas para incorporar a tu despertar y verás cómo tus mañanas mejoran. En mi opinión, cuidarse y moverse son imprescindibles para conectar con tu cuerpo, darle un espacio de cuidado y empezar el día con energía positiva. Pero si no te gusta escribir puedes cambiarlo por meditar (yo suelo hacerlo junto, pero si tengo que priorizar prefiero escribir por la mañana y meditar por la noche), pintar o dibujar, o lo que se te ocurra que te puede ayudar.

Si lo aplicas me encantará saber si te funciona, y si ya tienes una rutina postsueño, me encantará saber en que consiste y compartir experiencias contigo. ¿Me lo cuentas? Te espero en comentarios.

Un abrazo fuerte,

Pd: de porque el yoga es mi medicina o de cómo volver a la rutina sin malestar.

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