Y a ti, ¿te cuidas?

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Y a ti, ¿te cuidas?

A menudo podría clasificar las necesidades de las mujeres que quieren trabajar conmigo en dos: el crecimiento personal y el crecimiento profesional. Básicamente, o avanzar en el propio autoconocimiento o mejorar en el ámbito del trabajo. Pocas veces lo que me encuentro es: “quiero pasar más tiempo conmigo, aprender a cuidarme”. Pero en realidad ni el autoconocimiento ni el crecimiento se pueden dar sin tiempo ni cuidados. En un mundo de prisas y estrés eso a veces es difícil de conseguir. Pero si quieres perseguir un objetivo, si quieres profundizar en quien eres, si buscas un cambio, para cualquiera de estas cosas necesitas tiempo para estar contigo de verdad. Así que hoy quiero contarte la importancia que tiene poder disfrutar de tiempo para ti y del autocuidado.   

No llegar a nada

Actualmente lo más habitual es pasarnos el día ocupadas, tachando tareas y sintiendo que no llegamos a nada. No nos da la vida que diría Lucía Be. La realidad es que hemos sobreocupado nuestros días y nuestras rutinas y que vivimos en una sociedad donde tener tiempo libre o no hacer nada no siempre es bien visto. Preferimos sentir que nuestra agenda está llena de compromisos, obligaciones y citas importantes para sentir que somos “útiles”, a cuidar de nosotras mismas o tener tiempo para descansar.

El sistema de trabajo que tenemos como sociedad es un buen ejemplo de ello: premia las horas que pasas sentada en tu silla, aunque quizás has sido productiva menos de la mitad del tiempo. Muchas empresas prefieren que llenes tu agenda y tu horario de tareas recurrentes de poco valor a qué descanses o trabajes menos horas para poder disfrutar de más tiempo libre. El teletrabajo, además, está siendo difícil de implementar, porqué la idea de pasar tu jornada laboral en casa se sigue viviendo desde la vagancia y la insuficiencia.  

Cuestión de prioridades

Por suerte las cosas, poco a poco, van cambiando y vamos tomando consciencia de ello. Al final, todas sabemos que los días tienen 24 horas y que hay muchas obligaciones que deben tener un espacio en ella. Pero el bienestar, el autocuidado y el tiempo libre también empiezan a formar parte de nuestro tiempo. O al menos, tenemos mayor consciencia de que debería estar.

Priorizarte a ti misma es al fin y al cabo una responsabilidad contigo misma. Seguramente tu mayor responsabilidad. Pero a menudo requiere afrontar miedos y creencias que se esconden detrás de los “tengo que” y desconectar el piloto automático al menos unos minutos al día. Algo no siempre fácil en un mundo que nos ha enseñado a hacer, hacer y hacer sin apenas reflexionar.

La cuestión es, si en tu lista de prioridades no hay espacio para ti ¿tienen sentido estás prioridades? ¿Si tu eres la protagonista, puedes no ser una prioridad? Lo que acostumbra a pasar es que tendemos a organizar nuestras necesidades y vidas entorno a los demás, a lo que nos rodea. Y en ese camino nos olvidamos por completo de nosotras. ¿Qué tal empezar a organizar tu vida entorno a ti y no sólo entorno a los demás?

Sí, cuidarte es importante

Nuestro bienestar depende de una buena salud tanto física, como mental y emocional, y eso significa alejarnos del estrés y tener algún momento de pausa. Pero también preocuparnos de satisfacer nuestras necesidades y bienestar, al fin y al cabo, de querernos y darnos la oportunidad de descansar y volver a alimentarnos física, mental y emocionalmente. ¿Por qué comes o te alimentas? ¿Te alimentas y recargas más allá de la comida?

Cuidarse es importante porque es nuestra oportunidad para recargar nuestras energías. Salir por un momento de las obligaciones, el trabajo e incluso del cuidado permanente del otro, para poder llenarnos de nuevo de fuerza. Cuidarse es además una oportunidad para respetarte a ti misma, poner límites y poder construir buenas y sanas relaciones con los demás, puesto que mejora tu humor, tus ganas y tu vitalidad.

Empieza por un ratito a la semana

Sé que cuando cuidarse no ha sido una prioridad durante mucho tiempo puede ser difícil encontrar estos momentos, así que si ese es tu caso te animo a que empieces por un ratito a la semana y una pequeña acción. 15 minutos de ejercicio, un café con amigas, salir a bailar (o bailar en tu casa en nivel motivada total), un masaje, un ratito de lectura o un café escuchando tu podcast favorito (uno de esos que te recarga las pilas sin alargas la lista de “tengo que”, por favor). Empieza por pequeños gestos, aunque sea levantarte 10 minutos antes para poder tener un ratito a solas contigo, y poco a poco ve ampliándolos. Empieza por lo que te sea más fácil y luego, sigue avanzando. Explora que significa para ti cuidarte y que te ayuda de verdad a recargar energías y mantener el equilibrio en el día a día.

Sobre todo, ten presente que hacer esto no es egoísta ni es una perdida de tiempo. Tomarte un tiempo para ti, para hacer algo que te gusta y que te permite relajarte, liberar tensiones y sentirte más en calma es una forma de quererte. De agradecerte a ti misma todo lo que haces cada día, los aprendizajes, los logros e incluso los fracasos. Es una inversión en lo más importante, tú.  

Incluso puedes ir más allá

Si hace tiempo que has empezado a cuidarte quizás puedes ir más allá. ¿Qué tal se te da no hacer nada? Pero nada de nada, absolutamente nada. Yo confieso que era algo muy difícil, porque siempre tengo la sensación de que si no hago un millón de cosas no estoy siendo útil ni esforzándome lo suficiente (toma creencia) pero en los últimos meses lo estoy aprendiendo. De hecho, he tenido un agosto con muchos momentos de no hacer que han resultado los más creativos y claros que he tenido en mucho tiempo.

O incluso puedes pedir lo que necesitas a los demás. ¿Qué tal dejarse cuidar de vez en cuando? Expresar lo que necesitas sin miedo y dejarte recibir es uno de los otros grandes aprendizajes que muchas personas debemos hacer. Pedir y dejarnos ayudar no está mal, sino que es necesario. Los demás no pueden saber lo que necesitas por arte de magia, así que anímate a empezar a pedir lo que sabes que otras personas te pueden dar. ¿No lo harías tu por ellas?

Y por hoy lo dejamos por aquí, espero que te haya gustado este post y me encantará leerte en comentarios. ¿Cómo te cuidas tú? ¿Crees que lo haces lo suficiente? En mi newsletter te estoy hablando mucho de cuidado últimamente y mi intención es seguir haciéndolo para ayudarte a que cada vez sea un poco más fácil hacerlo para ti. Así que, si quieres, puedes apuntarte y empezar a recibir mis correos hechos con mucho amor.

Un abrazo,

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